El astrolabio se utilizaba para orientarse durante la navegación, pues permitía determinar la altura de un astro y deducir, según la altura, la hora y la latitud. Tras el astrolabio plano llegó el esférico y, posteriormente el sextante.

 

El sextante, significativo sustituto del astrolabio, fue inventado en 1757 por el inglés John Campbell. Tenía una mayor precisión que este y, en los últimos decenios del siglo XX, fue desbancado por un sistema de medición más exacto, basado en las señales de los satélites.

 

Fuente: Muy Interesante